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viernes, 6 de julio de 2012

Moyano ganó la calle y el acto de Plaza de Mayo marcará un antes y un después de la relación con el gobierno kirchnerista

Por Juan Maya


Mientras la presidente Cristina Fernández de Kirchner desde San Luis inauguraba por cadena nacional una planta de emprendimientos porcinos, miles de trabajadores marcharon hacia la Plaza de Mayo, para exigir el aumento del mínimo no imponible y las asignaciones familiares "para todos", como rezaban los carteles del Sindicato de Camioneros.



Algunas estimaciones de diversos medios de comunicación señalan que participaron entre 50 y 70 mil personas marcando el éxito de la movilización.
Además del gremio de los camioneros, participaron más de 100 sindicatos y agrupaciones políticas. Se pudo observar banderas de diver-sos orígenes ideológicos como las del partido obrero, el partido de la liberación, proyecto Sur, dirigentes radicales como Nito Artaza junto con carteles de Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el PCR y el MTS unidos a los gastronómicos y judiciales en el espacio de la plaza.

También dieron su presente en el acto los dirigentes de Dragado y Balizamiento (Juan Carlos Schmid), Canillitas (Omar Plaini), Judiciales (Julio Piumato), Textiles (Jorge Lobais) y Cerámicos (Domingo Moreyra), Unión Ferroviaria (Ruben "Pollo" Sobrero), Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (Ricardo Cirielli), UATRE (Gerónimo "Momo" Venegas) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Jorge Pérez Tamayo), entre otras agrupaciones que adhirieron a la marcha. Uno de los aspectos destacables de la marcha fue el orden y disciplina de los militantes y la tranquilidad de la gente suelta que participó, fue muy importante ante la ausencia de la policía por decisión del gobierno.No se observó ningún incidente ni antes ni después en la desconcentración que se hizo en paz y sin complicaciones.

El discurso de Hugo Moyano tuvo como eje la lucha por el peronismo, hubo una apelación a la clase media, y un llamado de unidad para los diferentes sectores. El camionero se dirigió a los que se consideren "peronistas" y compartió algunas "reflexiones". Pidió que relean a Perón, y, como convocatoria a la unidad, destacó la frase que "cambió el apotegma" del movimiento: "Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino".

Pidió por el acceso a la vivienda, otro reclamo de la clase media:  "La tendencia favorable se consolida socialmente, como lo hizo Perón en el 46', haciendo vivienda para los trabajadores", dijo y exigió que se re-estatice el Banco Hipotecario para poder facilitar esa política.

Denunció, sin nombrar al fallecido Néstor Kirchner y a la presidente de escapar hacia la Patagonia a lucrar con la 1050 durante el último proceso militar.

Se quejó de la intolerancia y la soberbia de la presidente y los funcionarios que se “creen dueños de la verdad”, eso es inaceptable en una democracia remarcó el camionero: "hay hombres y mujeres que necesitan diálogo e intercambiar ideas" y que las soluciones "no sean impuestas y que solo las tome el Gobierno" remató el camionero en otro tramo de su discurso.

martes, 26 de junio de 2012

La injusticia social y el autoritarismo del gobierno son los ejes de la protesta en Plaza de Mayo


 por Juan Maya 

Los trabajadores marchan a Plaza de Mayo en protesta contra el impuesto a las ganancias en el salario, el tope a las paritarias y la quita de  asignaciones familiares.
La resistencia de los trabajadores es en contra del autocalificado gobierno “nacional y popular” que denuncia penalmente a los 

dirigentes sindicales y cuyo propósito es dividir  a la CGT para hacer realidad su “sintonía fina”.


En efecto, Si bien el impuesto al salario afecta a los que aún trabajan, hay que decir que la desocupación y la pobreza es creciente en todo el país, son conmovedoras las imágenes si uno se aventura a recorrer el conurbano bonaerense y los asentamientos de la capital federal.

Nuevamente el gobierno intenta enfrentar a la sociedad y el único resultado de tan irresponsable proceder será mayor inestabilidad, más desocupación, más pobreza y problemas de gobernabilidad.

Al mismo tiempo la convocatoria de Hugo Moyano obliga a los dirigentes sindicales que todavía coquetean con el kirchnerismo a definirse claramente. El gobierno quiere desplazar al camionero y colocar en su lugar a los denominados “gordos” que han sido históricamente los más disciplinados al poder de turno y que favorecieron las flexibilizaciones laborales de los ´90. Esta nueva alianza no le será fácil de explicar al gobierno frente a su electorado “progresista”.

La virtual línea divisoria de aguas que provoca Moyano se agrava mientras se acerca la elección del máximo sillón de la central obrera, prevista para el próximo 12 de julio.

La primera respuesta del gobierno a la convocatoria a marchar a Plaza de Mayo fue cortar los pagos a las obras sociales de los gremios afines al moyanismo. Buscarán disciplinar a los gremios más débiles por la vía económica. No sería extraño que se reactiven las denuncias e investigaciones al patrimonio y el pasado de Moyano, los “carpetazos” estarán a la orden del día y hasta no sería imposible que intenten meter preso al actual titular de la CGT. Ya lo sabemos, lo dijo Cristina hace poco en el acto por los 200 años de la bandera en Rosario, se la vio claramente en el video que circuló por todas las redes sociales: “vamos por todo” aseguró en esa oportunidad la presidente con mímicas a los militantes de la kampora mientras hablaba la intendente de esa ciudad santafesina. Ya lo sabemos, estamos ante un gobierno autoritario, con actitudes propias de una dictadura, judicializa la protesta social o quita los magros planes sociales a los que se animan a esgrimir alguna crítica. Solo los trabajadores unidos podrán terminar con la “banda de los cuatro” como señalaba otro compañero, los trabajadores unidos son invencibles.

sábado, 16 de junio de 2012

Las palabras y la realidad


Por Juan Maya

El lenguaje es visto por los teóricos como un juego o una diversidad de juegos que reflejan la relación entre las personas. Quizás Ludwig Wittgenstein haya sido el filósofo que más desarrolló el tema. En su libro “Las Investigaciones Filosóficas” Wittgenstein abandona el ideal de un lenguaje perfecto y desarrolla la idea de que el significado está en el uso que se hace de las palabras que constituyen u determinado lenguaje, establecen una manera de actuar, de comportarse y, de alguna manera, constituyen una forma de vida determinada.

En los últimos días en la Argentina se escucharon una serie de palabras que tienen un peso específico y resuenan de una manera particular en cada uno de nosotros. Esas palabras son: Coima, devaluación, dólar paralelo, pesificación, cacerolazos, Inflación, impuestazo, violencia, patotas. Cada una de estas palabras tienen un significado en la mente de los argentinos.  Son palabras que golpean nuestros oídos con una furia provocadora de una angustia interminable. Estas palabras nos hacen pensar en una idea, como en el 2001, son ellos o nosotros.

Hay que acostumbrarnos a pensar en pesos decretó el verborrágico Aníbal Fernández. Para Abal Medina “hay que avanzar con la desdolarización” El jefe de la bancada de diputados del kirchenrismo, Agustín Rossi dice que se trata  de “una batalla cultural”.

En nombre de la recuperación económica y de la gobernabilidad se aceptó que el gobierno fuera avanzando sobre los derechos individuales. Hay control sobre la compra de dólares pero la presidente tiene “ahorros” por más de 3 millones de la verde moneda.  Para viajar fuera del país hay que llenar interminables formularios informando el propósito del viaje y comprar 10 dólares para los gastos en el exterior es una tarea casi imposible. Ni hablar si se quiere comprar o vender una propiedad. Cualquier parecido con la Cuba castrista no parece muy antojadiza.  Sin embargo somos libres,  podemos elegir el banco que nos exprime, la cadena de televisión que nos embrutezca, la petrolera que nos esquilme, la comida que nos envenene, la red telefónica que nos robe, el informador que nos desinforme y la opción política que nos decepcione...Pareciera que estamos rodeados y como en jaque. En lo inmediato y cotidiano nos movemos entre estas opciones. Hay que zarandear muchísimo y con paciencia en la vida para encontrar algo pequeño de lo macro-social que nos enriquezca, que nos permita mantener la esperanza.

Y  volviendo al lenguaje, algunos gritan las palabras porque ya no tienen argumentos: “yo con mi plata hago lo que quiero” y a nadie le importa nada, “no vendo mis dólares” le dijo un furioso Aníbal Fernández a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú. Gritan pues ya no tienen argumentos, es el primer síntoma. Según Wittgenstein, las palabras designan y ponen de relieve lo que está ocurriendo en una determina situación. No hay duda que Fernández y todo el arco oficialista está crispado, sus palabras son crispadas y algunos hasta deliran como Guillermo Moreno, el “angoleño” y secretario de comercio está convencido de que “estamos cerquita de la revolución”. Si quizás tenga razón, los crecientes cacerolazos pueden marcar un principio de la indignación que se extiende ya a lo largo y a lo ancho del territorio. La película continuará…..