sábado, 22 de septiembre de 2012

Diez Tesis sobre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner

Por Pablo Antonio Anzaldi



1) La verdad política no es una esfera eterna e inmutable fuera de la realidad. Más bien la verdad política se despliega en la realidad histórica, entrelazada al devenir de las cosas. En cada momento histórico revela algo nuevo de su esencia, que es eminentemente histórica. Es decir, se va desplegando como constelación de posibilidades heredadas y abiertas al futuro.



2-El marxismo político ha agotado tres grandes manifestaciones históricas y principia una cuarta. La primera fue la de la Asociación Internacional de Trabajadores, encabezada por el mismo Carlos Marx, cuyo talento político no pudo terminar con Proudhon ni con Lasalle, pero su talento teórico es de extraordinaria relevancia contemporánea: la tendencia a la pauperización es por cierto un dato estructural del Modo de Producción capitalista. La segunda etapa fue la del marxismo leninismo, la idea de construir una organización de vanguardia que concentrase el poder y el saber científico para la toma revolucionaria del poder y la liquidación de las clases dominantes mediante el terror rojo. Es el marxismo de Lenin, de Trotsky, de Mao y de Fidel. La tercera etapa es la del marxismo tercermundista, mucho más permeable a la incorporación de componentes nacionalistas, cristianos y culturales propios de América Latina y África. Es el marxismo nicaragüense, salvadoreño, angoleño, etc. Una  etapa se engancha con la otra: Plejanov y Vera Zasulich son el nexo entre el marxismo 1 y 2, Carlos Fonseca Amador y la teología de la liberación en general son los nexos entre el marxismo 2 y  3. Actualmente asistimos a una cuarta manifestación histórico- política del marxismo. ¿De qué se trata?

3)                  3-El marxismo 4  proviene del marxismo 3, y está cada vez más lejos del marxismo 2 y más aún del 1. Pero los nexos están. Por ejemplo, en la Argentina, el marxismo 2 es el de los partidos trotskistas, periféricos al espacio y tiempo de la realidad histórica.  Montoneros pertenece al marxismo 2 y 3, es un fenómeno transicional entre un planteo leninista de concentración y destrucción revolucionaria y un esfuerzo de forjar nuevas síntesis incorporando contenidos nacionalistas y religiosos. La ambigüedad montonera es en rigor producto de su permanente oscilación ideológica. El PRT-ERP, en cambio, es todo él marxismo 2: revolución socialista, ateísmo militante, concentración ilustrada.


4-Montoneros no tuvo teóricos orgánicos. Rodolfo Walsh y Oesterheld son sobrevaluados hoy día, pero no fueron significativos ni para Montoneros como organización particular, ni para la tendencia o zona de influencia en general. El teórico de Montoneros avant la lettre fue John William Cooke, que se fue solito de la órbita del General Perón y lo cambió por Fidel Castro y el Che Guevara, ideando las tesis que los Montoneros transformarían en acción: el carácter reformista de Perón, la necesidad de superar históricamente al peronismo, la creación de una vanguardia revolucionaria, el desarrollo revolucionario mediante la lucha guerrillera, la enemistad esencial con los dirigentes sindicales en tanto exponentes de una lógica de comportamiento burocrático, la lucha desde adentro del peronismo, el abandono de la ideología y doctrina peronista- a las que Cooke no prestaba atención alguna- y la sustitución por el marxismo revolucionario y la lucha por el hombre nuevo, la idea de que a Perón hay que apretarlo y condicionarlo. Todas tesis políticas.  Otros autores como Hernández Arregui o Abelardo Ramos, en cambio, sirvieron más bien como telón de fondo: explicaron la adhesión al peronismo desde el tribunal marxista, pero más bien iniciaron un movimiento hacia el marxismo 3 con posibilidad de abandonarlo todo y hacerse peronistas de una buena vez.


5-El marxismo 4 es el de Chávez, Correa, Evo Morales, los grupos antiglobalización, el indigenismo, etc. Es el marxismo político en su devenir actual. Es el marxismo en función de las condiciones actuales, es decir, en función del horizonte de posibilidades que ya conoce el final de los marxismos 2 y 3, ya que el 1 queda más bien para su empleo en las ciencias sociales. ¿Y cuáles son las condiciones actuales? En primer lugar, el fracaso de las ingenierías sociales totales, de la búsqueda del hombre nuevo o del mismo endiosamiento del mercado y sus  reformas permanentes neoliberales. En segundo lugar, es una época que, en Occidente y sólo en Occidente, se palpa como pos heroica y más bien irónica, hedonista y poco viril. En tercer lugar, en Occidente y sólo en Occidente, es una época que cree razonablemente en la conciliación entre el crecimiento económico, la libertad política y una sensata aspiración al bienestar social. En cuarto lugar, para los países de America Latina y África, la época parece favorable en términos estructurales, revirtiéndose la cepaliana “tendencia al deterioro de los términos del intercambio” y produciendo un alza sostenida y creciente de los precios de las materias primas exportables, lo que repercute en el abandono- por parte del marxismo 4-  de la concepción de la economía planificada y de los terribles sacrificios para la industrialización: basta sólo con disputar el control de la renta de lo que se exporta y distribuir los beneficios a los excluidos para incluirlos como excluidos en inclusión. En quinto lugar, la época se encuentra con la contradicción entre sus razonables aspiraciones y la desmesura de la subordinación política al capital financiero concentrado, a los grandes aportantes de las campañas electorales y a la corrupción endémica que imposibilita las reformas necesarias.

6-En ésta coyuntura histórico- política  aparece el marxismo 4. Persigue el mismo horizonte de fines que los marxismos 2 y 3, sólo que en función de la crisis de las democracias sometidas y podridas por su subordinación a las finanzas, no requiere de guerra revolucionaria ni de insurrección armada. Cada elección, un plebiscito. Plebiscito a plebiscito, se devoran progresivamente al mundo de los politicastros de la democracia y se avanza en la consolidación de un régimen nuevo.


7-En una situación histórico-espiritual distinta, el marxismo 4 es esencialmente el proyecto del marxismo 2 y 3: concentración política absoluta, surgimiento de una nueva clase en torno a la administración de las empresas del Estado, estatización creciente de la economía, atención social a la pobreza para que permanezca como pobreza políticamente cautiva, destrucción inflacionaria del dinero considerado como fetiche en función de la economía real de bienes y servicios transparentes a los ojos del planificador, destrucción del dinero como instrumento de ahorro, inversión y progreso de las familias, obstáculo al progreso social real, restricción de la oferta de bienes y servicios, apatía por la productividad del trabajo, restricciones a la libertad de viajar, control hegemónico de los medios de comunicación, mística juvenil del sector estudiantil y pequeñoburgués que encuentra su lugar en el mundo gracias a la militancia política, construcción de un discurso culpógeno y pontificador frente a sus opositores y detractores, vaciamiento progresivo de la esfera de posibilidades de la sociedad civil y generalización de la medianía y la apatía.


8-El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner es marxista. Cristina misma es marxista. Por ello adhiere a Montoneros, porque Montoneros era marxismo. No se trata de una copia en relación a pretensos arquetipos originales de años ha. El marxismo político 2 y 3 ha producido clases invariablemente corruptas en torno al control de la economía y el poder político. El marxismo de Cristina es marxismo 4. Por ello su referencia política es Cámpora en tanto mascarón de proa de Montoneros como marxismo 2 y 3. Su visceral rechazo al General Perón es en rigor perfectamente coherente con su ideología marxista 4.

9-El enemigo real del marxismo no es el neoliberalismo, ni siquiera el liberalismo moderado, precisamente, porque el marxismo ocupa el espacio que deja el agotamiento de la conjunción entre la democracia y el liberalismo. El enemigo real del marxismo es aquél que le arrebate la conducción de la clase trabajadora y los sectores populares en general a partir de una política de Justicia Social y Desarrollo Económico e industrial real, dotada de una fuerte identidad cultural nacional: un nuevo proyecto histórico centrado en la nación y la clase trabajadora como mito-idea-fuerza total. Una política desplegada en la mística de la reforma social más profunda y la elevación cultural más exigente: desarrollo económico, industrial y científico- técnico, revolución social, sentido nacional y jerarquía cultural.

10-Lo contrario del marxismo no es la apatía política ni el regreso al status quo. Precisamente, porque el status quo cayó definitivamente, es que no hay retorno para los políticos del pasado. El verdadero antimarxismo es aquél que entienda que la enemistad del marxista no es resultado de la distorsión perceptiva propia sino manifestación de la irreductibilidad del otro. El marxismo amenaza con combatir. Hay que estar a su altura. El marxismo resulta de la caída de la democracia y la economía liberal. Ésa es la altura de los tiempos y exige, para enfrentarlo con éxito, una idea viva, simétrica e inversa, igualmente intensa. Un nuevo proyecto histórico basado en el Orden, la Cultura y la Justicia Social.
 


Archibaldo Lanús: “cómo país, somos menos de lo que podríamos ser, y no somos lo que creemos que somos”



El Dr. Juan Archibaldo Lanús comentó su reciente libro “La Argentina inconclusa”, lo que le sirvió para reflexionar sobre el pasado, presente y futuro de la Argentina, y el aporte que se puede hacer desde el Instituto a su favor. Aclaró que lo surge del mismo no es imputable sólo al actual gobierno, sino que es fruto de un proceso histórico.



Recordó que en el siglo XIX, todos los problemas de la Argentina se resolvieron a los tiros, ninguno por consenso, y algunos jamás se resolvieron. Arrastramos aún temas pendientes en nuestra agenda política desde entonces.

Dio como referencia que la primer propuesta política de nuestra historia la hizo un uruguayo, José Gervasio de Artigas: era el federalismo, y todavía no lo hemos resuelto. Otro tema desde esa época es el de los comicios limpios, ya que en los últimos tiempos, ha vuelto a instalarse la sensación de que es posible un fraude electoral.

Otra preocupación irresuelta es la cuestión social ya que hoy somos uno de los países más desiguales. En América Latina, estamos entre los países que menos avances sociales hizo en los años recientes.

Recordó a Tocqueville diciendo que las costumbres son más importantes que las instituciones. Aquí se concibe a la política como una acción para someter al otro, para imponerle cosas. Hay una confusión entre Estado y gobierno. El Estado es el botín de guerra de la política.

Denunció que desde el gobierno militar que se ha creado alrededor del Estado una ciudadela de empresarios amigos, en donde los políticos funcionan como intermediarios en la distribución de prebendas económicas

Lamentó que hay una tendencia al hegemonismo, consolidada a través de la imposición de algunos “institutos”: uno de ellos es la emergencia permanente, que justifica leyes especiales que rompen el sistema de contratos.

Amplió diciendo que otro es la proliferación de los decretos de necesidad y urgencia, los que generalmente incluyen decisiones fundamentales tomadas en contra de la Ley. Y finalmente, otro es la constante transferencia de poder del Congreso hacia el Poder Ejecutivo. Con estas características, es muy difícil crecer cuando no hay un sistema político y un sistema económico que funcionen.

Destacó que la Argentina tiene cuatro grandes desafíos: uno es el institucional, crear reglas de juego permanentes. Otro, el social, dejar de generar gente desfasada de la sociedad, sin acceso a la educación y a la cultura. El tercero, la creación de un sistema económico que evite la expulsión del país de  millones de dólares. Hoy ya son 200.000 millones los que se fueron. Y por último, el internacional, haciendo que la Argentina recupere su protagonismo en el mundo, hoy perdido totalmente, integrando el panel de países que se caracterizan por incumplir sus compromisos

Finalmente, ponderó que son fundamentales dos cosas: terminar con la discordia, pacificar, conciliar y recuperar valores esenciales de la vida republicana, como la honestidad, el patriotismo, la propiedad, el trabajo, la solidaridad, el orden, la excelencia…

Ricardo Auer: “no hay que caer en el debate ideológico”



Ricardo Auer comenzó recordando a Bertold Brecht  a quien le preocupaba tanto la maldad de los malos, como la indiferencia de los buenos. Agregó que en un país de “buena” gente, como dice el slogan publicitario, falta que ésta se ponga en acción.



Estimó que un país sin oposición ni liderazgos reales, no puede vivir en plena democracia, reducida en estos tiempos a una consulta o test de simpatía cada 2 años. Sin debate permanente, por la falta de funcionamiento de partidos políticos, o mas impunemente por la compra a dirigentes, solo transitamos una democracia de muy baja intensidad.
Continuó desatacando que este vaciamiento de los ámbitos de reflexión en nuestro país, no ocurre en otros países similares. Uruguay tiene sólidos partidos políticos; lo mismo ocurre en Chile, donde han convergido en Frentes Programáticos (Concertación Democrática); en Brasil, aparte de partidos políticos dinámicos, hay Fundaciones muy tradicionales (la Getulio Vargas y otras) que actúan de “think tanks”, que aportan valiosas reflexiones al estado y a los políticos que deben tomar decisiones estratégicas.
Por ello, explicó qué es el Instituto y cuáles son sus objetivos: lo llamamos programático, porque entendemos que no hay que caer en el debate ideológico, sino ir hacia el pensamiento estratégico; e invocamos la unidad nacional, porque no se puede crecer sin un mínimo de vocación de unidad, tendiendo a encontrar valores y objetivos comunes. Ningún país del mundo fue grande sin haber coincidido antes en sus ideales básicos. Estimó que este gobierno divide y divide, a costa de la realidad argentina.
Detalló que el pensamiento estratégico es un mecanismo para lograr obtener los objetivos nacionales, determinados  por la Política. Relaciona fines y medios a su alcance. Es realista, aunque tenga objetivos de corto, mediano y largo plazo. Requiere pensar el futuro posible a través de escenarios posibles, siempre relacionándolos al presente. En cambio, el pensamiento ideologista tiene un libreto previo, al cual la realidad debe adaptarse. Así los medios empleados se justifican por los siempre “nobles” objetivos que marca el “libreto”. Como ejemplo, señaló que hoy lamentablemente el “truchaje” es el modelo, según reconocimiento propio, incurriendo en severas contradicciones ideológicas, como fue “festejar” la entrega de más de 2000 millones de dólares a los fondos especulativos, sustraídos de los jubilados (BODEN 12/ANSES), entre otras fuentes. Solo queda una gran simulación como el arte de mantenerse en el poder.

Agregó que no queremos quedarnos en los problemas, hay que distinguir entre lo principal y lo accesorio. Permanentemente nos  distraen con asuntos que no son prioritarios, y ocupan el espacio que debería utilizarse para analizar los grandes temas nacionales, como por ejemplo la  seguridad, la inflación y la creación de empleo genuino -ya no habrá impuestos que alcancen para seguir creando empleo en el estado- la educación, la salud, la reorganización territorial, la  energia…

Destacó que en el terreno político no reconocemos el liderazgo de nadie, hoy está todo por organizarse. Nosotros tendemos contactos con todos los sectores porque queremos contribuir a la creación de una estructura política nacional, moderna, con énfasis en el surgimiento de nuevos militantes jóvenes, uniendo  la fortaleza y el empuje de la juventud con la experiencia de los más maduros, ambos unidos por el interés en los destinos de la Patria.





Mariano Rovatti: "La reforma constitucional no es necesaria"

El Dr. Mariano Rovatti comenzó repasando los temas planteados en el Boletín de Información Política (BIP) en los números anteriores, entre los que destacó la participación de miembros del Instituto y de destacados expertos que prestaron su colaboración. Temas como la estatización de YPF, la crisis social, la inseguridad, la droga, la comunicación, las finanzas del Estado, la producción y el empleo y el sindicalismo, entre otros son tratados habitualmente en nuestra publicación



En el BIP nº 1, fue abordado el tema de la reforma constitucional. Recordó que en ese momento se lo veía como una locura, pero nosotros lo adelantamos y hoy está en boca de todos: el gobierno nacional impulsa un proyecto de reforma de la Constitución Nacional, con el objetivo de permitir la segunda reelección consecutiva de la Presidenta Cristina Fernández.

Analizó que para reformar la Constitución, según su art. 30, se necesita una ley que declare la necesidad de ello. La misma debe contar con el voto de al menos dos tercios de los miembros del Congreso. Tiene que convocar a elecciones de convencionales constituyentes, las que –con la ley vigente- serán manejadas por el gobierno. Para sacar la ley hoy le faltan sólo cuarenta diputados y ocho senadores, aproximadamente

Reveló que para contar con ese piso, el gobierno debe ofrecer un atractivo a algunos sectores de la oposición, a fin de que lo acompañen en la iniciativa. Ese caramelo sería la implementación del sistema parlamentario,  para lo que encargó a Eugenio Zaffaroni la redacción de un proyecto de reforma que lo contemple. Además, ya hay operadores como Luis D’Elia, Ricardo Forster, Eduardo Sigal y Diana Conti, que están recorriendo el país para instalar el tema, logrando que algunos gobernadores e intendentes empiecen a referirse a él.

Comentó que más allá de las modificaciones que se estudian incorporar a la parte dogmática del texto constitucional, lo único que interesa es la reelección de la Presidenta. Valoró que ello es negativo por varias razones:

Como principio general, la vigencia de un auténtico sistema republicano exige la periodicidad de funciones como uno de sus pilares. En el caso concreto de la Argentina de 2012, darle la posibilidad de la re-reelección a la Presidenta, implica consagrar un sistema de creciente concentración de poder en sus manos, borrando la posibilidad de recambio a través del voto.

La reelección indefinida consolidaría un sistema de sumisión extrema al poder central, haciendo ilusorio cualquier intento de federalismo, división de poderes, controles republicanos, etc. La necesidad financiera de municipios y provincias al poder central se acentuaría aún más, garantizando la obediencia ciega de intendentes, gobernadores y legisladores a la voluntad de la Casa Rosada.

Por el contrario, la certeza del fin del mandato de Cristina abriría el juego, sobre todo después de las elecciones intermedias del año que viene, dándose la posibilidad de varios postulantes –dentro y fuera del PJ- a la sucesión del poder.

Por todo ello es que estimó que la oposición debe frenar sí o sí esta iniciativa.

No obstante, cree que algunos temas sí pueden incluirse en alguna eventual reforma, siempre y cuando surjan del consenso y del debate amplio y honesto de cada tema: el mismo sistema parlamentario, la modificación del número y forma de elección de los diputados nacionales, la limitación de los decretos de necesidad y urgencia y la creación del Instituto Federal Electoral; pero todo ello, luego del 2015, una vez que asuma el nuevo gobierno.  



martes, 14 de agosto de 2012


Deuda pública y pago del BODEN 2012

por Héctor Giuliano 

El gobierno Kirchner ha hecho toda una puesta en escena tan exitista como engañosa en relación al pago de la última cuota de capital e intereses correspondiente al BODEN 2012: anuncio formal, discurso de la presidenta en la Bolsa de Comercio, reloj con cuenta regresiva, declaraciones del Ministro de Economía y eslogan acerca de una supuesta Independencia Económica y Desendeudamiento de la Argentina.



En este caso se pagaron unos 2.200 Millones de Dólares (MD)[i] que representan el 4.4 % del total de vencimientos de capital e intereses correspondientes al corriente año, que son 50.300 MD: 40.100 de capital más 10.200 MD de intereses, según los datos del Presupuesto 2012.

La cifra representa la cancelación de sólo el 1.16 % del total de la Deuda Pública del Gobierno Central, que al 31.12.2011 era oficialmente de 190.000 MD.

Pero el stock de la deuda no bajó con este pago porque las cancelaciones fueron hechas con nuevas obligaciones, tal como todo lo que se paga en concepto de capital.

Esas nuevas obligaciones para poder pagar deuda son contraídas con el Banco Central (BCRA) a cambio de Letras Intransferibles de la Tesorería que no tienen capacidad de repago demostrada.

Esto significa que la administración Kirchner sigue abonando puntualmente, a medida que le van cayendo los vencimientos de capital, sus compromisos con acreedores privados – en su mayoría, fondos especulativos de inversión – a través de mayor Deuda Intra-Estado.

Se trata de una peligrosa maniobra de “empapelamiento” de las agencias oficiales por parte del Tesoro, ya que estos entes públicos administran fondos que no son propios ni discrecionales por parte del gobierno, como es el caso del dinero del sistema previsional (que pertenece a los jubilados), de las reservas del BCRA (que hasta hace poco tiempo estaban para respaldar la Base Monetaria y hoy ya no pueden respaldarla), de las disponibilidades del Banco Nación (BNA, que están para dar créditos productivos a la actividad privada)[ii] y de los márgenes circunstanciales de caja que tienen diversos organismos nacionales para sus fines específicos (AFIP, Lotería, FFRE, PAMI y otros).   

El uso sistemático de reservas internacionales del BCRA para cancelar pagos a acreedores privados y organismos financieros internacionales (principalmente Banco Mundial y BID) – como se ha vuelto a dar con el pago de los Boden 12 - forma parte de la Política de Acumulación de reservas para el pago de Deuda Externa que viene llevando adelante el gobierno Kirchner.


LA INFORMACION OFICIAL.

En su discurso en la Bolsa del 2.8 anunciando el pago de la última cuota de los BODEN 2012 la presidenta Cristina Kirchner anticipó algunos datos que fueron consignados al día siguiente en un comunicado especial del Ministerio de Economía.

Este informe contiene muy pocos números en valor absoluto ya que prácticamente todos los datos se muestran en forma porcentual en relación al Producto Bruto y/u otras variables macroeconómicas, sin mostrar las cifras exactas que le sirven de referencia o base de cálculo.

Esta falencia es particularmente importante para poder comprobar cómo se llega a los importes de Producto Bruto, montos totales y desagregados de la deuda pública, deuda en poder del sector privado en moneda extranjera, intereses efectivamente pagados por año y evolución de los datos respectivos en el período 2002-2011.

Por otra parte, suponiendo que tales coeficientes se hayan obtenido ponderándolos en todos los casos a los valores de referencia de los años citados, existe el problema que las proporciones decrecientes que muestran todos los gráficos y cifras expuestas estarían fuertemente influidas por el tipo de cambio vigente a cada momento de corte, lo que distorsiona en la práctica las comparaciones de datos, ya que no es lo mismo, por ejemplo, comparar valores tomados del 2001 con el tipo de cambio 1:1 o del 2002 a 1.4 $/US$ que hacerlo contra un dólar hoy a 4.60 $.

Pero, repetimos, el principal problema es que todos los datos están mostrados en porcentajes, fundamentalmente en base al índice Deuda/Producto, cuya utilización constante y exclusiva por parte de las autoridades resulta tan discutible como engañosa[iii].

La única excepción a los cuadros que se muestran en porcentajes es el referido a la composición de tenedores de los BODEN 12 que se han pagado.

De este cuadro surge que del total abonado – casi 2.200 MD – el 78 % (1.700 MD) correspondió a tenedores externos y el 22 % (490 MD) a tenedores locales (de los que sólo 112 MD – el 5 % del total abonado – correspondía a cancelación de Deuda Intra-Estado).

La presidenta precisó que los tenedores extranjeros beneficiados por este último pago del BODEN 12 son fondos de inversión extranjeros – de Estados Unidos, Luxemburgo y también de Italia, Francia y Dinamarca – que compraron especulativamente los títulos a los tenedores originales, que eran los ahorristas argentinos atrapados en el Corralón por la Crisis de Deuda del 2001-2002; y que en su gran mayoría vendieron los títulos por razones de necesidad frente a la desvalorización de los mismos debida al default.[iv]  

Estos nuevos titulares de bonos – según comentó la presidenta - hicieron así un gran negocio con la plata de los ahorristas argentinos ya que les compraron barato los BODEN y ellos pasaron a cobrar los rendimientos a valores nominales.

Entre los fondos de inversión tenedores de BODEN 2012 – según una denuncia de Mario Cafiero y Fernando Pino Solanas – habría firmas tenedoras que son accionistas de empresas petroleras con actividades en las Islas Malvinas, lo que cae dentro de las penalidades de la Ley 26.659.


LA VOCACION PAGADORA.

El carácter triunfalista de la propaganda oficial en oportunidad de este pago de los BODEN 12 sirve de distractivo al hecho concreto que la deuda pública sigue aumentando – el incremento fue de 14.600 MD en 2011 y se prevé por Presupuesto 2012  que aumente otros 11.700 MD este año – y a que el gobierno Kirchner demuestra así su voluntad de cumplir a rajatabla los compromisos asumidos con los acreedores.

El Ministro de Economía Lorenzino fue muy claro al respecto cuando destacó que “este Gobierno ha normalizado la deuda y honrado todos sus pagos, cuota por cuota, durante los últimos 10 años”, agregando que “sólo por el Boden 2012 la cuenta que pagamos los argentinos demandó 19.600 millones de dólares.” (Comunicado de Prensa del 3.8.2012).

Estos pagos, así como todos los que se hicieron y se siguen haciendo a los acreedores financieros, a los organismos multilaterales de crédito (Banco Mundial, BID y CAF), al Fondo Monetario Internacional (9.530 MD a principios de 2006) y a bancos comerciales (con los que la deuda llega hoy a 6.600 MD), se cubren con Deuda Intra-Estado y toma de nuevas deudas, lo que compromete cada vez más los recursos fiscales condicionando en forma total y absoluta las Finanzas Públicas y la Política Económica general.

La Deuda ha devenido así el principal factor causal de la pérdida de los superávits gemelos de la administración Kirchner – fiscal y externo – pasando a situación de déficit en ambos casos: déficit fiscal creciente (fue de 30.700 M$ el año pasado y excedería con mucho esa suma a fin del corriente ejercicio) y déficit de la Balanza de Pagos (porque el excedente de la Balanza Comercial no compensa las salidas de divisas por servicios financieros y fuga de capitales).

Por eso, para sostener su política de pagos de la Deuda Pública, el Gobierno ha entrado de lleno en la toma de medidas de emergencia financiera para reunir la masa de divisas y de moneda local que necesita para cubrir los vencimientos que se le van produciendo:

a)      Emisiones masivas de pesos para comprar dólares que se destinan a pagar Deuda Externa y que luego se esterilizan con Lebac/Nobac que pagan el 14 % de interés promedio.

b)      Emisiones masivas de pesos para dar Adelantos Transitorios al Tesoro para atender el pago de deudas y de gasto público en general.

c)      Préstamos sistemáticos de reservas internacionales del BCRA al gobierno para el pago de Deuda Externa contra Letras Intransferibles que no tienen capacidad de repago y que han derivado en una baja fortísima de las Reservas Netas (que hoy estarían en el orden de los 13.500 MD).

d)      Corralito Cambiario en el mercado minorista, trabas a las Importaciones y demoras en las autorizaciones de transferencia de divisas al exterior, para poder acumular la mayor cantidad posible de dólares para poder atender los servicios de la Deuda Externa.

e)      Retraso cambiario relativo, por ritmo de devaluación menor que la inflación real, para permitir que el BCRA compre divisas más barato para reponer reservas que se prestan continuamente a la Tesorería para cubrir los vencimientos en moneda extranjera.

f)       Negación de los altos niveles de inflación interna, acentuados por la emisión masiva de dinero para atender los servicios de la Deuda, en pesos y en divisas; y para atenuar los pagos de los compromisos en pesos ajustados por CER.

g)      Modificación de la Ley 23.928 de Convertibilidad, de la Ley 24.144 de Carta Orgánica (CO) del BCRA y disposiciones conexas, para dar cobertura legal al funcionariado superior interviniente en esta política de pago de Deuda.

Con toda esta batería de medidas, la administración Kirchner vive pateando para adelante la nueva Crisis de Deuda que, por un lado, es de naturaleza estructural o institucional – la existencia de un sistema de Deuda Perpetua, destinada a ser continua e inexorablemente refinanciada por falta de capacidad de pago – pero en lo inmediato o reciente es producto del fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna del 2005, que comprometió pagos de capital e intereses, capitalización de intereses por anatocismo, indexación de deuda en pesos por inflación y, sobre todo, cupones ligados al PBI, que en su conjunto se han transformado en una “bola de nieve” impagable; sin contar con las obligaciones que se siguen tomando en todos los niveles del Estado (provincias, municipios, entes oficiales, BCRA, etc.).

A menos que – según fuera previsto con los canjes de 2005 y 2010; y según fuera anunciado en la hoja de ruta del ex ministro Boudou – la Argentina vuelva al Mercado Internacional de Capitales para reestructurar otra vez más su Deuda Pública.

Y para ello el gobierno Kirchner sostiene su política de pagos de la Deuda con emisión inflacionaria de dinero, con aumento de las tasas de interés de mercado derivadas del piso fijado por la deuda del Estado, con retraso cambiario para evitar un nuevo default de la Deuda Externa, con desfinanciamiento de la ANSES y demás agencias oficiales y con descapitalización del BCRA.

Todo ello puesto al servicio del cumplimiento de un sistema de endeudamiento perpetuo.


EN CONCLUSION.

El sistema de dominación financiera y política que utiliza la Deuda como instrumento de dominio se sostiene en tres patas: 1. Un  oficialismo de turno que se encarga de “administrar” temporariamente el mecanismo de la servidumbre de pagos, 2. Una pseudo-oposición política que le hace el juego al cuestionar problemas fiscales de coyuntura pero sin atacar el problema de fondo de una deuda impagable y, por ende, una deuda perpetua; y 3. Un mecanismo de formación de la opinión pública a través de medios de comunicación masiva – oficialistas e “independientes” - que desarrollan la función de “venderle” a la población la imagen que las cosas están bien en cuanto a la deuda, que la situación está bajo control y que la Deuda ya no es problema.

Así pasó con el discurso de Martínez de Hoz sobre la Deuda Externa bajo el Proceso Militar, así se repitió con los Acuerdos de refinanciación de Nueva York de 1985-1987 bajo la administración Alfonsín, así se dijo bajo el gobierno Menem-Cavallo después de la firma del Plan Brady de 1992-1993, así se volvió a saludar el compromiso de apoyo de grandes bancos (luego incumplido) frente al Efecto Tequila de 1995, así se volvió a repetir con el Megacanje Cavallo-de la Rúa del 2001 – sólo pocos meses antes del default – y así volvió a ser presentado ahora ante la gente con el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005, que ha fracasado por imposibilidad de pago y ha llevado a la actual nueva Crisis de Deuda que vive la Argentina y que la administración Kirchner trata de contener a través de medidas desesperadas de emergencia financiera que se sostienen, en definitiva, en un mecanismo de Deuda Intra-Estado que desfinancia el Sistema Previsional, descapitaliza el BCRA y vive “desviando” fondos de las Agencias Oficiales en función de las necesidades de caja del Fisco para el pago de los servicios de la Deuda.

La teatralización gubernamental en oportunidad del pago de la última cuota del BODEN 12 es un capítulo más dentro de este proceso distractivo sobre la gravedad del problema de la Deuda. 

Y la situación en esta materia debe ser muy grave a los ojos de la propia administración Kirchner para que el gobierno deba recurrir a tan grosera manipulación de informaciones frente a la nueva Crisis de Deuda que afronta nuestro país.


[i] Las siglas MD/M$ significan siempre Millones de Dólares/Pesos respectivamente. Los importes se toman con redondeo, por lo que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

[ii] Es una paradoja que la presidenta exija a los bancos privados aumentar sus préstamos a empresas con destino productivo mientras el BNA – cuya carta orgánica fue modificada expresamente para garantizar su misión de asistencia financiera con esta finalidad para PYMEs – tiene un tercio de sus activos en Títulos Públicos, es decir, en dinero prestado al Estado.

Al mes de Abril de este año la cartera de títulos en cartera del BNA era de 56.500 M$ (equivalentes a 12.700 MD), sobre un Activo total de 178.300 M$.

A su vez, el BCRA – según Balance semanal al 31.7.2012 – tiene prestados al Tesoro 255.300 M$ (55.700 MD, al tipo de cambio 4.58 $/US$), sumando títulos públicos en cartera por 37.300 MD (170.800 M$) y Adelantos Transitorios al Gobierno por 84.500 M$ (18.400 MD). Es la mitad de su Activo (527.800 M$).

Y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que al 31.3.2012 totalizaba 209.000 M$, tenía el 60 % de dicho fondo prestado al Estado (más de 125.000 M$, equivalentes a unos 28.000 MD).

[iii] Conforme lo hemos explicado ya en varios de los trabajos anteriores, el coeficiente Deuda Pública/PBI no es un indicador representativo de la solvencia fiscal argentina: 1. Compara un numerador de deuda que es una magnitud financiera cierta con un denominador que es una capacidad económica estimada del país, 2. No incluye importes muy relevantes de obligaciones en cabeza del Estado Central que no figuran como deuda registrada (intereses a pagar, capitalización de intereses, indexación de deuda en pesos y cupones ligados al PBI; e incluso omite los reclamos de holdouts o tenedores que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010), y 3. Reduce arbitrariamente los términos de comparación porque toma como denominador el PBI Nacional pero no toma en el numerador la Deuda Pública Nacional, que incluye también la deuda de provincias y municipios, empresas del Estado, organismos nacionales, fondos fiduciarios, deuda cuasi-fiscal del BCRA y juicios contra el Estado con sentencia en firme (por juicios locales y en el extranjero).

El gobierno Kirchner se jacta de haber reducido el índice Deuda/PBI (D/PBI) a un 42 % 179.000/428.000 MD), pero no suministra información sobre el monto, siquiera aproximado, de esta deuda nacional, que - incluyendo la deuda no registrada - podría duplicar la deuda oficial del Estado Central.

Por último, la relatividad del valor de este ratio D/PBI está demostrada empíricamente por la Crisis de Deuda del 2001: a esa fecha el índice era también comparativamente “manejable” - un 55 % del PBI (145.000/264.000 MD) - pero la Argentina entró en default por el problema de su perfil de vencimientos, como se le presenta hoy nuevamente (con y sin Deuda Intra-Estado).

[iv] Los BODEN 2012 fueron emitidos originariamente para compensar la pesificación asimétrica del 2002: la mayoría fue destinada a bancos (pese a que éstos, en su conjunto, durante el año 2001 habían fugado del país capitales que vaciaron las reservas del BCRA por más de 20.000 MD) y menos de la mitad fue para compensar a los ahorristas. En total, se terminaron emitiendo 17.600 MD de títulos BODEN 12, por los que se pagaron unos 2.500 MD de intereses.

Posteriormente, en el 2005, también la administración de Néstor Kirchner emitió Bodenes, con fecha de vencimiento 2015, por valor de 5.800 MD. La casi totalidad de estos títulos fue comprada por el gobierno de Venezuela e inmediatamente vendida en el Mercado a inversores privados (devengando un rendimiento real del 15 % anual en dólares).

Una idea y 140 caracteres


por Mariano Rovatti

“No hay ideas”. “Nadie formula propuestas”. “No se elaboran planes alternativos”. Quejas frecuentes en el ámbito de la política argentina, donde todo se va resolviendo sobre la marcha, tanto en el gobierno como en la oposición. Pero ¿hay alguien dispuesto a leer una propuesta? ¿quién se toma el trabajo de leer un documento de diez carillas? ¿hay personas que cotejen ideas? ¿la imagen ha sustituido a la idea?  ¿vale la pena el esfuerzo de plasmar conceptos en palabras escritas? ¿puede un libro ser sustituido por un video? ¿puede ser reemplazado el papel por la tecnología on line?

La multiplicación de los medios de comunicación aumentó exponencial –y a veces- artificialmente el material informativo. Todos nos vemos bombardeados por abundante cantidad de noticias, comentarios, operaciones mediáticas, etc.

Además, para las personas que trabajan, el tiempo libre es cada vez más escaso, por lo que se reduce sustancialmente el tiempo disponible para la lectura de textos con cierta profundidad.

¿Cómo hacer para ganar la atención del lector? La competencia es feroz ante el material de lectura disponible en diarios, revistas, libros, Internet, y entre éstos y la radio y la televisión.

Esta situación exige al redactor un brutal poder de síntesis, sacrificando profundidad de análisis en pos de llegar a despertar interés en el destinatario.

Pero también –a veces- es necesaria determinada extensión en el análisis para explicar y entender un problema, debiéndose apuntar alto en el nivel del mensaje. Cuando ello es indispensable, hay que admitir que gran parte del público quedará al margen del mismo.

El riesgo de ésto es banalizar los temas, tratándose cuestiones de fondo de manera liviana. Es muy difícil evitar este inconveniente, sobre todo cuando también se verifica un deterioro del nivel cultural promedio de la población.

Para el mundo de la política, el desafío no es optar entre una forma u otra de decir, sino en desarrollar un plan integral de comunicación de contenidos a través de todos los medios disponibles: libros, diarios, revistas, televisión, radio, Internet…y dentro de ésta, las versiones on line de todas las demás, más las redes sociales, lugar de encuentro virtual de miles de personas de todo el mundo en simultáneo.

Facebook representa un extremo basado en la imagen, y Twitter en la palabra, en su mínima expresión. En la Argentina, el kirchnerismo, el macrismo y el sciolismo le han sacado ventaja al resto en esa tendencia, que a la vez también ha sido funcional a un proceso de pérdida de compromiso de la clase dirigente con valores, ideales y principios. Cuanto menos se diga, menos se compromete, pero también cuanto más se dice menos se logra llegar al destinatario.

Por ello, mal que nos pese, la cualidad de expresar conceptos simbólicamente a través de imágenes y/o de una sola frase debe ser explorada y desarrollada por cualquier proyecto político con ambiciones de poder.